El
pensamiento estratégico del 'Káiser' BECKENBAUER
ESCRITO POR RAMÓN CABALLERO,
MADRID
RESUMEN
Hace ocho años, Franz Beckenbauer, entonces presidente
del club más popular de Alemania, Bayern Múnich,
llegó a la oficina del Primer Ministro Gerhard Schroeder.
La conversación fue de 15 minutos, los suficientes para
convencerlo que Alemania debería repetir la organización
de la Copa Mundo FIFA. El argumento persuasivo fue sencillo
y práctico: el reconocimiento global de la Marca País
como el destino de negocios en una economía abierta a
las tendencias comerciales del nuevo milenio. Un año
después, la tarea estaba cumplida, aunque por un voto
sobre el rival Sudáfrica. Este hombre de 60 años
es el futbolista más célebre de Alemania y tal
vez el más rico, y sin duda el más escuchado e
influyente. Nacido en Múnich, es amigo de las estrellas,
políticos y empresarios de la economía más
fuerte de Europa y la tercera del mundo, y el país donde
el fútbol es el primer deporte nacional con más
de seis millones de licencias. Contrario a la suerte del principal
mentor en el proyecto Copa Mundo 2006, Schroeder, que a un año
de la gala central debió ceder el trono a la conservadora
Ángela Merkel ante el incumplimiento de su promesa básica
de gobierno, la estabilidad económica de la nación,
Beckenbauer concluyó la misión empresarial de
hace 8 año con todos los honores, y de paso, su candidatura
a la presidencia del primer cargo de la multinacional del fútbol,
en 2010, en sustitución del suizo Blatter.