¿Tendrá
éxito el modelo americano de salarios en la industria del
fútbol? ESCRITO
POR RALF STEVEN ORION, LONDRES
RESUMEN
Las
pérdidas acumuladas de 401 millones de dólares acumuladas
en los dos recientes ejercicios administrativos, las mayores de
la historia del fútbol inglés, no altera el impulso
de inversión de la empresa inglesa Chelsea hacia el objetivo
de de convertirse en una marca global con los jugadores del momento
para resultados deportivos y comerciales que la lleven al podio
de número uno de la industria mundial del fútbol.
Millones de dólares salen del bolsillo del magnate del
petróleo ruso Roman Abramovich para colocar las cuotas
de pago más altas del mercado laboral. Y de paso, propiciar
una hiperinflación que podría acabar con
los objetivos de equilibrio financiero de los 18 exclusivos socios
del rico club G14. El
Real Madrid, modelo de empresa del fútbol español,
supera los 500 millones de euros anuales para mantener la costosa
logística, la mayoría en la nómina de jugadores,
sin que la variable alcance efecto positivo en los escenarios
de competencia. Los diez futbolistas mejor pagados del mundo que
actuaron en la pasada Copa Mundo FIFA tienen ingresos millonarios
muy superiores a la media de directivos de grandes empresas y
entidades, como del primer banco alemán, Deutsche Bank.
La
ecuación de costo - beneficio no ritma en las tesorerías
de las empreas del fútbol. El 60% de los ingresos es para
el salario de los activos corrientes (jugadores). Este desequilibrio
impone una drástica política de gerencia como la
de Tope Salarial que practica la industria de las Grandes
Ligas.