POR
RAMÓN CABALLERO, D&N MADRID
Las reflexiones nos las enseña el documento
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DE UN CLUB
DE FÚTBOL PROFESIONAL DE ELITE, escrito
por el profesor de IESE SANDALIIO GÓMEZ
y la asistente de investigación MAGDALENA
OPAZO. Los especialistas sugieren que para reinventar
una empresa deportiva, es fundamental el entrenamiento
ejecutivo de los actores que harán de
la dirección y gestión un arquetipo
de gerencia de producto.
GÓMEZ
y OPAZO plantean que derechos televisivos,
merchandising o patrocinios son conceptos
que se han incorporado más o menos
recientemente a la jerga futbolística.
"Hace ya algún tiempo que ganar
en lo deportivo, si bien sigue siendo importante,
no lo es todo para los clubes de elite. La
existencia de un entorno cada vez más
desafiante hace necesaria esta profesionalización,
que se plasma en la incorporación de
expertos de la gestión, una mayor definición
de funciones y un mayor hincapié en
el funcionamiento de la organización".
El
estudio pone a discusión que los ingresos
obtenidos el día del encuentro han
dejado de ser el principal activo de los clubes.
"Tomando el Top 15 de equipos europeos
del Deloitte Football Money League (listado
de los clubes más ricos del mundo),
sólo cuatro de elite (Manchester United,
Chelsea, Arsenal y Newcastle United) obtienen
más dinero el día del partido
que comercializando sus productos o sus derechos
televisivos. Este proceso ha ido creciendo
a la sombra de la profesionalización
y empuja al desarrollo de estrategias orientadas
al marketing, así como al desarrollo
de un área comercial dentro de la entidad.
¿Qué es lo que otorga esta relevancia
mediática al fútbol? En primer
lugar, el entretenimiento que genera. En segundo,
su potencial para servir de ejemplo a la sociedad
debido a su asociación a valores positivos,
como la competencia sana o el esfuerzo. En
tercer lugar, su capacidad para integrar personas
con orígenes y características
diversas; y, finalmente, las sumas de dinero
que se manejan. Por estas razones son muchas
las organizaciones (públicas y privadas)
que se interesan por el fútbol. Si
la conexión entre los diversos actores
que se relacionan con el club es favorable,
ésta puede dar lugar a un círculo
virtuoso de creación de valor para
todos quienes forman parte del sector del
fútbol".
A
criterio de los especialistas de IESE, estos
beneficios alcanzan a los jugadores, (quienes
además de ganar títulos buscan
explotar su valor mediático), los aficionados
(que ven el club como un elemento de identidad
y compran sus productos para sentirse parte
de una comunidad), los medios de comunicación
(por la audiencia que el fútbol les
proporciona), la ciudad (que ve en el equipo
una forma de promoción), las empresas
(cuyos patrocinios las hacen visibles ante
una gran cantidad de aficionados), y los propietarios
del club (que buscan mantener un patrimonio
y una cuenta de resultados que asegure su
supervivencia, así como obtener de
buenas clasificaciones en lo deportivo y aumentar
su impacto en la sociedad).
En
última instancia, el encargado de mantener
la noria en funcionamiento es el aficionado,
ya que de su número depende el grado
de creación de valor para todos los
agentes que rodean al club. Sin embargo, no
existe un camino único para dar con
la clave del éxito, que es la de entretener
y apasionar al hincha. Sería más
correcto hablar de una diversidad de acciones
que propicien un escenario óptimo para
todos los actores que participan del juego.
Para
GÓMEZ y OPAZO, los clubes de fútbol
son, esencialmente, entidades proveedoras
de actividad deportiva cuya labor principal
es la de ofrecer programas de actividad física
de tipo recreativo. Sin embargo, el objetivo
de un club de fútbol profesional de
elite es el de formar un equipo de primer
nivel que represente en competiciones nacionales
e internacionales. Esto pasa por definir áreas
de trabajo que permitan conseguir y administrar
los fondos necesarios para el fichaje de buenos
jugadores y un cuerpo técnico solvente,
así como trabajar las secciones inferiores
para conseguir la materia prima del espectáculo.
De estas premisas básicas se desprende
la existencia de dos áreas principales:
la deportiva y la comercial. Sin embargo,
para lograr la máxima profesionalización
no hay que olvidarse de otras, como la comunicación
o la administración.
El
estudio CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES
DE UN CLUB DE FÚTBOL PROFESIONAL DE
ELITE, propone que la estructura organizativa
está relacionada con esta división
de tareas. El organigrama estaría encabezado
por un director ejecutivo (máximo ejecutivo)
y un secretario general (encargado de la supervisión),
de quienes dependen las direcciones generales
de cada área.
El
área deportiva sigue siendo la esencia
de un club de fútbol profesional, ya
que determina su supervivencia, el grado de
promoción y el potencial de crecimiento.
Aquí se englobarían la secretaría
técnica (negociación de contratos,
cesiones traspasos), los recursos humanos
deportivos (encargados de la política
de contratación y formación
de todas las personas empleadas en el área
deportiva), el fútbol base (gestión,
coordinación y apoyo a las jóvenes
promesas), scouting (observación de
jugadores interesantes y susceptibles de ser
contratados por todo el mundo), y el entrenador
o responsable del primer equipo.
El
área comercial será la encargada
de generar nuevos recursos que permitan la
financiación de las actividades deportivas.
Para ello deben conseguir clientes directos,
es decir socios, aficionados y consumidores
de sus productos, e institucionales, o lo
que es lo mismo, empresas patrocinadoras,
anunciantes y medios de comunicación.
Debido
a la constante relación entre los clubes
y los medios de comunicación, se hace
necesaria la creación del área
de comunicación que defina una estrategia
de cara a maximizar los beneficios de esta
relación. En los últimos tiempos
se dado un paso más, con la creación
por parte de los clubes de medios de comunicación
propios, bien audiovisuales, bien impresos.
El responsable de esta área se encargará
también de la comunicación interna
y la que tiene que ver con los socios, peñas
y afición.
GÓMEZ
y OPAZO sugieren que es necesario contar con
un equipo que gestione los recursos obtenidos,
planifique gastos y diseñe presupuestos.
El área de administración determina
en buena medida las posibilidades de supervivencia
y de crecimiento de la organización.
"Cada club deberá buscar la estructura
más apropiada para proporcionar líneas
de autoridad claras, una correcta distribución
de responsabilidades, además de una
diferenciación e integración
que resulten eficaces para la consecución
de las metas de la organización. En
otras palabras, no hay recetas para el éxito
en el fútbol contemporáneo,
pero los clubes que deseen formar parte de
la elite deberán contar con una organización
empresarial como otra cualquiera. La profesionalización
es básica para estar en primer nivel
de competitividad".
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